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La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) quiere ensalzar el valor de  las miles de mujeres que han sido víctimas de la guerra y la persecución por motivos de género y ha exigido a las autoridades europeas y españolas garantizar su derecho a solicitar asilo y encontrar un lugar seguro donde vivir.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer que se celebra el próximo 8 de marzo, desde la entidad recuerdan que las mujeres que se ven obligadas a huir de sus hogares se enfrentan a graves riesgos de sufrir violencia y abusos sexuales en los países de tránsito y acogida.

“Son realmente alarmantes los testimonios de las mujeres que testimonian la violencia sexual que sufren las mujeres refugiadas y migrantes en Europa. Es una crueldad imperdonable que aquellas que huyen de la guerra y la persecución no encuentren en la Unión Europea un lugar donde sentirse seguras, pese a ser las más vulnerables junto a los niños”, afirmó Estrella Galán, secretaria general de CEAR.

Desde la entidad reclaman que se garanticen los derechos y una protección real a las miles de mujeres que actualmente buscan un lugar seguro en Europa, así como medidas específicas para que aquellas perseguidas por motivos de género tengan las mismas garantías a la hora de solicitar asilo que las que lo hacen por otras causas.

Además, CEAR quiere destacar la necesidad de reforzar el papel de las mujeres en resolución de conflictos, y su trabajo en la lucha contra la impunidad de crímenes de violencia sexual.

Medidas en España

El año pasado, el 39% de los solicitantes de asilo fueron mujeres, la cifra más alta de los últimos años.Desde CEAR recuerdan que además de las mujeres que huyen de la guerra, las refugiadas por motivos de género han sufrido situaciones como violencia sexual, matrimonios forzosos, mutilación genital, o han sido víctimas de trata.

Por ello, CEAR reclama la entrada en vigor del reglamento de la Ley de Asilo, pendiente desde el año 2009 y la incorporación de las directivas europeas de procedimiento y acogida, lo que permitiría mayores garantías a las mujeres perseguidas que solicitan asilo en España.

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“El asilo me salvó la vida”

Suleika era profesora de inglés cuando en Somalia estalló la guerra civil. Cuando adivinó el peligro de que sus hijos mayores fueran reclutados a la fuerza por una de las milicias, decidió enviarlos a Kenia con un único consejo, “pedid asilo en España”. Un año después huyo ella con sus otros cuatro hijos.

“Hemos llorado de felicidad en el aeropuerto al reencontrarnos”, recuerda. Ella y su familia pudieron solicitar asilo en la embajada de España en Kenia, una modalidad que ahora no está abierta pero que evitaría que miles de personas tengan que arriesgar su vida para llegar a Europa.

Hoy Suleika tiene 50 años, un trabajo estable y no se imagina su vida fuera de España. “Confío en que la vida de mis hijos sea mejor que la mía”, dice y sonríe por primera vez cuando cuenta que su hija mayor se ha casado con un español y tiene dos hijos.

Suleika sabe que puede considerarse una afortunada, pero no se olvida de las mujeres que hoy se ven obligadas a arriesgar sus vidas y las de sus familias. “Para salir al mar con tanto peligro tienes que huir de algo que da mucho miedo. Por eso pido al mundo que abra las puertas y el corazón a los refugiados”.

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Suleika junto a su hija Amal.

Suleika es un ejemplo de superación y dignidad de las muchas mujeres refugiadas que cada día enriquecen y aportan a la mejora de nuestra sociedad.

* Puedes escuchar la entrevista completa a Suleika en el siguiente enlace.

https://soundcloud.com/cear-80842464/entrevista-refugiada-suleika

 

 

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